Diferencia entre fascismo y comunismo

Diferencia entre fascismo y comunismo

Fascismo vs socialismo vs capitalismo

Algunos autores han realizado comparaciones entre el nazismo y el estalinismo. Han considerado las similitudes y diferencias entre las dos ideologías y sistemas políticos, la relación entre los dos regímenes y por qué ambos llegaron a la fama simultáneamente. Durante el siglo XX, la comparación del nazismo y el estalinismo se hizo sobre el totalitarismo, la ideología y el culto a la personalidad. Ambos regímenes fueron vistos en contraste con el mundo liberal-democrático occidental, enfatizando las similitudes entre ambos[1].

Los politólogos Hannah Arendt, Zbigniew Brzezinski y Carl Joachim Friedrich, y el historiador Robert Conquest fueron destacados defensores de la aplicación del concepto totalitario para comparar el nazismo y el estalinismo[2][3] Historiadores como Sheila Fitzpatrick y Michael Geyer destacan las diferencias entre el nazismo y el estalinismo[4] El historiador Henry Rousso defiende el trabajo de Friedrich et al, al tiempo que afirma que el concepto es útil y descriptivo más que analítico, y plantea que los regímenes calificados de totalitarios no tienen un origen común ni surgieron de forma similar[5] Los historiadores Philippe Burrin y Nicholas Werth adoptan una posición intermedia entre una que hace que el líder parezca todopoderoso y la otra que lo hace parecer un dictador débil. [Los historiadores Ian Kershaw y Moshe Lewin adoptan una perspectiva histórica más larga y consideran que el nazismo y el estalinismo no son ejemplos de un nuevo tipo de sociedad, sino anomalías históricas, y discuten si agruparlos como totalitarios es útil[6][nb 1].

Diferencia entre fascismo y comunismo diagrama de venn

En los últimos años, ha entrado en la discusión pública un nuevo concepto inmensamente clarificador: «estatismo». Se ha dicho que quien controla el lenguaje controla la historia. El creciente uso de «estatismo» puede presagiar un cambio político radical, porque atraviesa una importante cortina de humo creada por la izquierda: la colocación del fascismo en la derecha.

Esta tergiversación del lenguaje y de los hechos ha alcanzado niveles ridículos. El 9 de noviembre, The New York Times publicó un artículo en primera página cuyo titular decía: «El auge de la derecha en Europa tiene a la clase dirigente trastornada». Pero resulta que estos supuestos derechistas «quieren fortalecer, no reducir, el gobierno y ven el estado de bienestar como una parte integral de sus identidades nacionales». El artículo revela que «la plataforma del Frente Nacional de Francia … se lee en parte como un manifiesto de la izquierda».

Necesitamos una forma racional de establecer el espectro político. Tenemos que tener algún eje de medida en términos de los cuales podamos localizar el significado político de ideas y políticas particulares. No tengo ninguna objeción a llamar a este espectro «Derecha vs. Izquierda». Tengo todas las objeciones posibles a definir la extrema derecha como fascismo y la extrema izquierda como comunismo.

Diferencia entre comunismo y socialismo

Su relación con otras ideologías de su época fue compleja, a menudo a la vez adversa y centrada en la cooptación de sus aspectos más populares. El fascismo apoyaba los derechos de propiedad privada -excepto para los grupos que perseguía- y el afán de lucro del capitalismo, pero pretendía eliminar la autonomía del capitalismo a gran escala reforzando el poder privado con el Estado. Compartían muchos de los objetivos de los conservadores de su época y a menudo se aliaban con ellos atrayendo reclutas de las filas conservadoras desafectas, pero se presentaban como poseedores de una ideología más moderna, con menos atención a cosas como la religión tradicional. El fascismo se oponía al conflicto de clases y al carácter igualitario e internacional del socialismo dominante, pero a veces intentaba establecerse como un «socialismo nacional» alternativo. Se opuso firmemente al liberalismo, al comunismo, al anarquismo y al socialismo democrático.

El teórico político inglés Thomas Hobbes creó en su obra Leviatán (1651) la ideología del absolutismo, que propugnaba una monarquía absoluta todopoderosa para mantener el orden dentro de un Estado[6] El absolutismo fue una influencia para el fascismo. [El absolutismo basaba su legitimidad en los precedentes del derecho romano, incluyendo el estado romano centralizado y la manifestación del derecho romano en la Iglesia católica[17] Aunque el fascismo apoyaba el poder absoluto del estado, se oponía a la idea de que el poder absoluto estuviera en manos de un monarca y se oponía al feudalismo que se asociaba con las monarquías absolutas[18].

Diferencia entre fascismo, comunismo y socialismo

En los últimos años, ha entrado en la discusión pública un nuevo concepto inmensamente clarificador: «estatismo». Se ha dicho que quien controla el lenguaje controla la historia. El creciente uso de «estatismo» puede presagiar un cambio político radical, porque atraviesa una importante cortina de humo creada por la izquierda: la colocación del fascismo en la derecha.

Esta tergiversación del lenguaje y de los hechos ha alcanzado niveles ridículos. El 9 de noviembre, The New York Times publicó un artículo en primera página cuyo titular decía: «El auge de la derecha en Europa tiene a la clase dirigente trastornada». Pero resulta que estos supuestos derechistas «quieren fortalecer, no reducir, el gobierno y ven el estado de bienestar como una parte integral de sus identidades nacionales». El artículo revela que «la plataforma del Frente Nacional de Francia … se lee en parte como un manifiesto de la izquierda».

Necesitamos una forma racional de establecer el espectro político. Tenemos que tener algún eje de medida en términos de los cuales podamos localizar el significado político de ideas y políticas particulares. No tengo ninguna objeción a llamar a este espectro «Derecha vs. Izquierda». Tengo todas las objeciones posibles a definir la extrema derecha como fascismo y la extrema izquierda como comunismo.

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