Ulcera en el ojo perro

Ulcera en el ojo perro

Síntomas de la úlcera ocular en el perro

La córnea es la membrana transparente y brillante que constituye la parte delantera del globo ocular. La córnea está compuesta por cuatro capas. La capa más superficial es el «epitelio», que se compone de varias capas finas de células. Debajo del epitelio se encuentra el «estroma», que es la capa más gruesa. Debajo del estroma hay una fina capa elástica llamada «membrana de Descemet», y el finísimo revestimiento interior de la córnea se llama «endotelio». Una úlcera corneal se produce cuando se daña alguna de estas capas de la córnea o una combinación de ellas.

Una erosión de algunas capas del epitelio se denomina «erosión corneal» Si el daño se extiende al estroma, se denomina «úlcera corneal». Si la úlcera se extiende hasta el nivel de la membrana de Descemet, se denomina «descemetocele». Si la úlcera se perfora, el líquido del interior del globo ocular se escapa, el ojo se colapsa y se producen daños irreparables.

La úlcera corneal se diagnostica mediante un examen y el uso de una «tinción de fluoresceína», que se adhiere a las zonas ulceradas. Una luz especial hace que la tinción sea fluorescente. Si la úlcera es muy profunda, se pueden tomar muestras para cultivo y citología.

Úlcera ocular del conejo

Las úlceras indolentes se producen con frecuencia en los perros y son el trastorno ocular canino más común que atiende el servicio de Oftalmología de la UVS. También se conocen como defectos epiteliales corneales crónicos espontáneos (SCCED), erosiones corneales persistentes, úlceras no curativas y úlceras del bóxer. Aunque las úlceras indolentes son ciertamente no curativas, no todas las úlceras no curativas son úlceras indolentes. Las enfermedades oftálmicas subyacentes y las infecciones también pueden impedir que las úlceras cicatricen. Por lo tanto, un examen oftalmológico completo para excluir otras enfermedades que causan úlceras persistentes, como la queratoconjuntivitis sicca, la distiquia, el entropión, los cilios ectópicos, las masas de los párpados, el lagoftalmos (incapacidad de parpadear correctamente los párpados) y los cuerpos extraños oculares es esencial antes de hacer un diagnóstico de una úlcera indolente. Los bóxers y los corgis están especialmente predispuestos a las úlceras indolentes, pero pueden aparecer en cualquier raza de perro.

Las úlceras indolentes son probablemente causadas por un traumatismo, pero a menudo no se conoce la causa exacta. La incapacidad de la úlcera para curarse adecuadamente se debe a una serie de cambios que pueden observarse en la histopatología. Se cree que estos factores están relacionados con la edad. El epitelio corneal parece displásico y no está unido o está mal unido al estroma subyacente. En el estroma superficial suele haber una zona aceular hialinizada, y éste es el aspecto que se aborda específicamente en las queratotomías de rejilla. También se sabe que las úlceras indolentes presentan un plexo nervioso circundante anormal y una inflamación supurativa o linfoplasmática de leve a moderada. A diferencia de las úlceras corneales de fusión, los niveles elevados de metaloproteinasas de la matriz (las enzimas corneales que causan la «fusión») no están presentes en las úlceras indolentes, y es probable que por eso el suero no sea un tratamiento eficaz para ellas.

Úlcera en el ojo de la rata

La parte frontal del ojo es muy fina, las úlceras profundas pueden hacer que el ojo estalle. Un ojo reventado puede requerir su extirpación o su remisión a una clínica oftalmológica especializada. Si se detecta a tiempo, la cirugía para reparar un ojo reventado es ocasionalmente posible.

Los perros de nariz corta corren un riesgo mucho mayor de sufrir úlceras oculares porque sus ojos sobresalen hacia delante y están muy expuestos. Los perros que padecen afecciones oculares, como el ojo seco, también corren un mayor riesgo de sufrir una úlcera. Las razas de riesgo son:

El tratamiento de problemas oculares como las úlceras puede resultar muy caro. Considere la posibilidad de asegurar a su perro en cuanto lo adquiera, antes de que aparezca cualquier signo de enfermedad. Así tendrá todo el apoyo que necesita para cuidarlo.

También es muy importante que hables abiertamente con tu veterinario sobre tus finanzas, el coste del tratamiento y lo que crees que es adecuado para tu perro. A menudo hay varias opciones de tratamiento, así que si una no funciona para ti y tu mascota, el veterinario puede ofrecer otra.

Úlcera ocular humana

Antecedentes: La úlcera corneal podría ser una fuente importante de angustia en los animales pequeños, con muchos agentes contribuyentes. En los últimos años, pocos estudios han evaluado la eficacia del plasma rico en plaquetas (PRP) en la curación de las úlceras corneales.

Objetivo: Este estudio tenía como objetivo evaluar la capacidad de la inyección subconjuntival de PRP autólogo en el tratamiento de las úlceras corneales en perros y gatos, así como estimar la expresión de la matriz metaloproteinasa (MMP)-2, MMP-9, y los biomarcadores de estrés oxidativo en estos pacientes.

Métodos: Un número total de 28 animales (16 gatos y 12 perros) fueron inscritos en este estudio. Cada animal fue sometido a exámenes clínicos, neurológicos y oftalmológicos en los que se documentó el tipo de úlcera. Se recogieron muestras de lágrimas para evaluar los biomarcadores oxidativos y las MMP; se tomaron hisopos conjuntivales para identificar el organismo implicado. Se preparó PRP de cada animal y se administró en forma de inyección subconjuntival; el número de inyecciones se realizó según la respuesta del caso. Se realizó un seguimiento clínico y se documentó para cada caso.

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