Porque los gatos le temen al agua

Porque los gatos le temen al agua

los gatos odian bañarse en el agua, verdadero o falso

Los gatos y el agua no se llevan bien, o al menos eso dice el refrán. Pero, ¿qué tiene este banal líquido que les hace perder la cabeza, como recogen tantos vídeos de «gatos contra bañeras» en Internet? ¿Y todos los gatos odian el agua? Descúbralo aquí.

¿Por qué los gatos odian el agua? ¿Y cómo es que les encanta el agua que gotea de un grifo, pero luchan con dientes y garras si se acercan a una bañera llena de agua? Probablemente nunca lo sabremos con certeza, pero los expertos tienen algunas ideas que pueden ayudar a los desconcertados propietarios de gatos a entender un poco mejor el comportamiento de su mascota.

Cuando todo su pelaje está empapado, el gato se siente agobiado e incapaz de moverse con su agilidad habitual. Es una experiencia bastante incómoda para un felino al que le gusta navegar por la vida con un andar elástico y sin esfuerzo.

Otra razón por la que los gatos odian el agua se atribuye a su historia. No hay mucho en el historial de los gatos que les recomiende interactuar con éxito con masas de agua, ya sean pequeñas o grandes. Los ancestros de los gatos vivían en lugares áridos y secos, lo que significa que los ríos o los océanos no eran obstáculos a los que tuvieran que enfrentarse. No hay mucho en el pasado de sus ancestros que prepare al gato moderno para la bañera, lo que ayuda a explicar por qué su primera reacción es arañar para escapar de los brazos de un dueño decidido a meterlo en ella.

furgoneta turca

Los gatos se acicalan lamiéndose constantemente, lo que impide que la grasa de la piel se acumule en su pelaje. Como consecuencia, el pelaje de los gatos es más esponjoso y menos impermeable que el de los perros, por lo que pasan más frío y su pelaje resulta más pesado si se mojan. Pero no todos los gatos odian el agua: el Van Turco y el Bengala son dos razas a las que les gusta nadar.

Luis se formó como zoólogo, pero ahora trabaja como educador de ciencia y tecnología. En su tiempo libre construye robots impresos en 3D, con la esperanza de salvarse cuando la revolución llegue inevitablemente.

por qué los gatos tienen miedo de las botellas de agua

Los gatos son animales bastante tranquilos y rara vez muestran sus emociones en común. Ya sea que estén contentos, tristes, con pánico o complacidos, nos muestran particularmente la misma expresión. Por supuesto, excepto en algunos casos en los que los gatos indómitos se sienten amenazados por la presencia humana.

Pero, en general, hay algo que hará que los gatos muestren su arrebato emocional de miedo o ira: llevarlos a una masa de agua. Dar un baño a su gato supone un gran esfuerzo (y una lucha) para la mayoría de la gente. Puede que incluso tenga éxito después de unos cuantos arañazos y mordiscos para algunos.

Pues bien, no es la única vez que vemos que los gatos evitan las masas de agua. La mayoría de los gatos parecen evitar mojarse en común, ya sea por la lluvia, la piscina, incluso el fregadero. A partir de esta experiencia, desarrollamos entonces una especie de estereotipo de que los gatos tienen miedo al agua.

Sin embargo, a menudo se pueden encontrar en YouTube gatos que son capaces de nadar con sus dueños. En ese caso, ¿es el dueño quien ha entrenado tanto al gato que ha perdido su fobia y ha aprendido a nadar, o los gatos son realmente capaces de nadar pero prefieren no mojarse? Hablaremos de esto.

angora turco

Es una verdad universalmente reconocida que los gatos odian el agua. En Internet abundan los vídeos de gatos que se caen en las bañeras o peceras y que casi levitan de puro horror.

La mayoría de los gatos domésticos son descendientes de gatos salvajes africanos que se originaron en climas áridos con muy pocas masas de agua como ríos y lagos. Por ello, estos gatos nunca necesitaron aprender a nadar. Incluso ahora, casi 10.000 años después, los gatos domésticos siguen evitando el agua.

Además, ¿ese lujoso y esponjoso pelaje que tanto te gusta acariciar? Absorbe el agua como una esponja sedienta, lastrando al gatito y afectando a su agilidad. El pelaje mojado tarda en secarse y además puede enfriarse rápidamente.

Muchos gatos tienen miedo al agua debido a un acontecimiento pasado, normalmente por haber sido sorprendidos en un chaparrón, por haber sido rociados con agua o por haber sido bañados o sumergidos a la fuerza. El impacto de la humedad repentina puede perdurar y hacer que los gatos eviten el agua a toda costa.

Hay gatos que disfrutan metiendo la pata en su cuenco de agua o lamiendo un grifo que gotea. Puede ser una experiencia sensorial divertida (piense en superficies brillantes y en sonidos de goteo y salpicaduras suaves), siempre que sigan sintiendo que controlan la situación.

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