Información sobre el ajolote mexicano

Información sobre el ajolote mexicano

Salamandra tigre

Los axolotes son salamandras acuáticas que sólo se encuentran en estado salvaje en un lugar, el lago de Xochimilco, en Ciudad de México. Estos anfibios, en peligro crítico de extinción, también son populares como mascotas y se crían en cautividad para la investigación científica debido a su capacidad única de regenerar partes del cuerpo. La destrucción del hábitat y la introducción de especies de peces invasoras han provocado un drástico descenso de la población de ajolotes.

Estos anfibios son de pequeño tamaño, se presentan en una gama de colores y mantienen sus rasgos larvarios durante toda su vida. Desde sus inusuales bailes de apareamiento hasta sus sorprendentes rasgos regenerativos, descubra los datos más fascinantes sobre el ajolote.

Los ajolotes son criaturas neoténicas, lo que significa que alcanzan la madurez sexual sin perder ninguno de sus rasgos larvarios. Así, mientras que muchos anfibios, como la salamandra, acaban desarrollando pulmones y viven en tierra firme, los ajolotes conservan sus características branquias externas plumosas y siguen siendo acuáticos. Esto también significa que sus dientes nunca se desarrollan y que deben depender de un método de succión para consumir alimentos.

Metamorfosis del ajolote

El ajolote es un tipo de anfibio, concretamente una salamandra, que no se metamorfosea de forma natural. Normalmente, los anfibios tienen branquias y viven bajo el agua cuando son jóvenes, pero luego pierden las branquias, desarrollan pulmones y viven en tierra cuando son adultos.

Los axolotl también desarrollan pulmones. Aunque su principal método de respiración es a través de las branquias, ocasionalmente utilizan los pulmones para respirar el aire de la superficie del agua. Como viven en el agua toda su vida, siempre tienen cola y patas palmeadas para nadar.

Comen casi todo lo que pueden atrapar, incluidos peces, gusanos, moluscos e incluso insectos en la superficie del agua. Son presa de la perca y la tilapia, ambas especies invasoras, así como de las aves.

Los axolotl también se encuentran en los laboratorios de investigación. Se estudian porque, al igual que otras salamandras, el ajolote tiene la extraordinaria capacidad de regenerar las partes del cuerpo que le faltan. Eso significa que si un ajolote pierde una pata o una cola, le volverán a crecer, incluidos los huesos, los músculos y la piel. También pueden regenerar órganos, algo que los científicos esperan poder aplicar a los humanos algún día.

El ajolote mexicano

Los hábitats nativos de A. mexicanum son lagos grandes, relativamente permanentes (hasta hace poco) y de gran altitud situados cerca de la Ciudad de México. De los dos lagos -Chalco y Xochimilco- en los que estos animales son históricamente nativos, sólo queda el de Xochimilco (elevación: ~ 2.274 m). Los ajolotes están casi extinguidos en su hábitat nativo, en gran parte debido a la introducción de peces depredadores y a la pérdida de hábitat. («Xochimilco», 2003; Shaffer, 1989)

Los axolotes son salamandras acuáticas paedomórficas o neoténicas, lo que significa que conservan ciertas características larvarias en el estado adulto y reproductivo. Poseen branquias externas plumosas y colas con aletas para nadar. Los animales de laboratorio existen en varios morfos de color, que van desde el tipo salvaje (marrón-verde oscuro y moteado) hasta el albino. Los axolotl alcanzan una longitud media de 20 cm (9 pulgadas), pero pueden llegar a medir más de 30 cm (12 pulgadas). (Brunst, 1955a)

Los sexos pueden distinguirse fácilmente en los ajolotes adultos. Los machos pueden identificarse por su cloaca agrandada (similar a la de otros urodelos), mientras que las hembras tienen una cloaca más pequeña y cuerpos redondos y regordetes. (Brunst, 1955a)

¿qué comen los ajolotes?

Los ajolotes no deben confundirse con la fase larvaria de las especies de salamandras tigre (A. tigrinum), estrechamente relacionadas, que están muy extendidas en gran parte de Norteamérica y que ocasionalmente se vuelven paedomorfas. Tampoco deben confundirse con las salamandras del fango (Necturus spp.), salamandras totalmente acuáticas de una familia diferente que no están estrechamente relacionadas con el ajolote pero que tienen un parecido superficial[5].

A partir de 2020[actualización], los ajolotes silvestres estaban cerca de la extinción[6][7] debido a la urbanización de la Ciudad de México y la consiguiente contaminación del agua, así como a la introducción de especies invasoras como la tilapia y la perca. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales (UICN) lo ha clasificado como especie en peligro crítico de extinción en estado salvaje, con una población decreciente de entre 50 y 1.000 individuos adultos, y como especie en peligro de extinción según el tratado CITES de la UICN. Los ajolotes se utilizan mucho en la investigación científica debido a su capacidad de regenerar extremidades, branquias y partes de sus ojos y cerebro[8]. Los ajolotes también se vendían como alimento en los mercados mexicanos y eran un elemento básico en la dieta azteca[9].

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